El satélite americano AMC-14 se ha perdido definitivamente en su lanzamiento al espacio. Su propietaria, la compañía estadounidense SES Americom (filial del operador satelital europeo SES Astra), ha declarado que el satélite se ha perdido debido a una ausencia de opciones viables para recolocar su órbita geoestacionaria. Cuando este satélite fue lanzado, en marzo pasado, cufrió un problema con el cohete Proton que lo transportaba, que no consiguió colocarlo en la órbita previsa (61,5º Oeste). "La pérdida de este satélite es un fracaso para SES Americom y significa que este programa no va a generar beneficios en absoluto", ha declarado recientemente al hilo de esta noticia Mark Rigolle, director financiero de SES. Al mismo tiempo, el directivo ha admitido que la compañía recibirá una indemnización cercana a 150 millones de dólares por parte de su compañía aseguradora.
Uruguay y Venezuela lanzarán conjuntamente un satélite de telecomunicaciones, que cubrirá América Central y del Sur y que tendrá una vida útil de quince años, como es habitual en el caso de este tipo de dispositivos. El nuevo satélite permitirá bajar el precio del acceso a Internet de banda ancha, en ambos países. Llamado Simón Bolívar (en homenaje al libertador de Latinoamérica), el satélite tendá 2,36 metros de alto por 2,10 metros de ancho y costará cerca de 250 millones de dólares. Su lanzamiento está previsto en agosto o septiembre próximos, desde una base espacial de lanzamientos china.
En las proyecciones del mercado global de telecomunicaciones por satélite, la fórmula de hacer llegar las señales directamente al hogar (DTH, en inglés) está tomando posiciones cada vez más relevantes. Los últimos informes del mercado -tanto desde un punto de vista de investigación de mercado, como de análisis financiero de los principales grupos de servicios DTH- indican que este mercado está contínuamente creciendo y que, asimismo, "tiene un futuro brillante", a medio plazo, a pesar de los competidores, que parecen contar con herramientas cada vez más poderosas, como los operadores de telefonía, por ejemplo. Un estudio reciente llevado a cabo por la consultora Global Industry señala que la televisión por satélite seguirá reinando en la oferta de un mayor número de canales y abonados a las plataformas satelitales de pago, en los próximos años. Asimismo, la multiplicación de las ofertas en regiones como Asia, Africa, Oriente Medio y Europa Central y del Este permiten a los responsables de los operadores satelitales tener un futuro asegurado, que ocupará el 60 por ciento del negocio total de la TV de pago, en todo el mundo. De este modo, el estudio espera que los subscriptores a las plataformas de pago por satélite pronto lleguen a ser, en todo el mundo, 133 millones.
Ya ha sido iniciado, en el cosmódromo espacial de Baikonour (Kazajistán) el montaje, en el cohete ruso Proton-M, del satélite de telecomunicaciones norteamericano AMC-14, de cara a su lanzamiento al espacio, previsto para el próximo sábado, según ha indicado un portavoz de la agencia rusa del espacio Roskosmos. Dicho satélite, concebido por el fabricante industrial Lockheed Martin Commercial Space Systems, tiene una duración de vida prevista de quince años y su misión especial es dar cobertura a todo el territorio de Norte América.
Europa y Norteamérica cubren el 80 por ciento de los ingresos totales de la industria de las telecomunicaciones por satélite. De todos modos, a medida que los mercados van madurando en este sector, su epicentro se está desplazndo hacia las regiones de Asia-Pacífico y Europa del Este. Movidos por el creciente número de abonados a las diferentes ofertas de TV de pago satelital, en Asia, Africa, Oriente Medio y Europa Central y del Este, el mercado global del satélite tiene previsto facturar 51,2 billones de dolares, en 2009, según un estudio profesional. Los servicios satelitales de pago significan cerca del 60 por ciento del negocio de las plataformas de todo el mundo. Los ingresos de este sector también crecen rápidamente, más incluso que el incremento del número de sus abonados. De este modo, los suscriptores a las diferentes ofertas satelitales de pago a nivel mundial llegarán a ser 133 millones, en 2010, según la consultora Global Industry.
Con motivo de la celebración, a lo largo de toda esta semana, de la feria estadounidense Satellite 2008, en Washington, la compañía tecnológica UDcast ha anunciado la puesa en marcha de su nueva tecnología de compresión y de aceleración, que permite a las redes satelitales, la fibra óptica e incluso el WiMAX ofrecer un resultado de red sin precedentes, al tiempo que una mejora sensible de la calidad del servicio. La empresa ha desvelado la nueva tecnología con función avanzada de compresión y aceleración, denominada WANcompress y aplicada a la distribución de señales IP de alta velocidad. La tecnología permite a las empresas una transferencia acelerada de datos 20 veces más rápida que la normal y una economía de ancho de banda de alrededor del 50 por ciento. Por otro lado, los proveedores de servicios por satélite tienen que hacer frente a una gran dificultad cada vez que desean tener un retorno de sus inversiones para mejorar la red hacia los usuarios finales. De forma paralela, con la competencia de las nuevas tecnologías de difusión sin cables, como el HSPA y el WiMAX, el nivel de exigencia de los clientes es cada vez mayor.
Un satélite suministrará Internet a súper-alta velocidad. Se trata de un proyecto conjunto de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial y la empresa Mitsubishi, que se rá utilizado para casas y empresas de todo el mundo. De este modo, el Winds -que así se denomina el proyecto- permitirá que los usuarios naveguen a una velocidad de 1,2 GB por segundo. El satélite fue lanzado el pasado sábado por Japón y su objetivo es probar una nueva tecnología que promete proporcionar Internet de "super-alta velocidad" a hogares y empresas de todo el mundo. Si se llegan a cumplir las previsiones, los usuarios podrán disfrutar de acceso a la red con una velocidad de 1,2 Gbps. Si la tecnología que incorpora el satélite cumple lo que prometen sus diseñadores, los usuarios podrán conectarse a la red a velocidades nunca vistas y no disponibles en las actuales empresas suministradoras de conexiones de alta velocidad. En España, las conexiones más veloces están en los 20 Mbps. Un Gbps equivale a 1.000 Mbps. Entre otros usos, el nuevo sistema hará posibles grandes avances en telemedicina, lo que aportará tratamientos médicos de alta calidad a áreas remotas y en educación a distancia, conectando a estudiantes y profesores separados por grandes distancias.
La libertad en el mundo árabe no levanta cabeza. El feudalismo fascistoide de muchos de sus gobiernos no se corta un pelo a la hora de ponerle coto a la libertad de expresión en su propio beneficio político. Ahora, los gobiernos de estos países han acordado un estatuto que regule las emisiones de TV por satélite para afianzar el control estatal sobre estas emisiones y, en última instancia, frenar la libertad de expresión. El documento tiene el mismo tono que las leyes de prensa de estos países para perseguir a los periodistas críticos con sus gobiernos. El caso es que muchos de estos gobiernos están descontentos con la relativa facilidad con que se mueven los operadores satelitales en esta zona, que son financiados con capital privado, en la mayoría de los casos y que han potenciado un aperturismo en el tratamiento de algunos temas políticos tradicionalmente vetados a la sociedad. La idea de este estatuto ha estado promovida por la proliferación de programas de debate político en los canales árabes, durante los últimos años. Estos formatos han dado una voz mucho más potente a los partidos de la oposición. En concreto, Arabia Saudí tiene prohibidos los "talk shows" en directo, a raíz de una burla sobre el incremento del salario de un funcionario, en el transcurso de uno de estos programas. Esta crítica fue considerada como ofensiva contra la familia real del país. De modo que, a partir de ahora, y con este estatuto, queda prohibido emitir cualquier material que "mine la paz social, la unidad nacional, el orden público o los modales generales".
Thales Alenia Space, el suministrador de la plataforma del satélite RADARSAT2 y de importantes elementos de la antena activa al contratista principal MacDonald, Dettwiler and Associates (MDA), celebra el lanzamiento que tuvo lugar el viernes, por medio de un cohete Soyuz Fregat desde el Cosmódromo de Baikonur (Kazakhstan) de un satélite de observación de la Tierra. RADARSAT es el sistema comercial de observación de la Tierra de próxima generación de Canadá, basado en satélites de Apertura Sintética de Radar (SAR). Su objetivo es proporcionar imágenes de alta resolución (inferior a 3 metros) para vigilancia marina, vigilancia de hielos, gestión de desastres, control ambiental, gestión de recursos naturales y elaboración de mapas. RADARSAT2 proporcionará capacidades adicionales, al principio complementando y después sustituyendo al satélite RADARSAT1, que fue lanzado en noviembre de 1995. El satélite RADARSAT2 comprende una antena SAR de 15 metros de longitud y 1,5 metros de altura, y tiene prevista una vida útil de 7 años. Será colocado en una órbita síncrona con el Sol a una altitud de alrededor de 800 Km Thales Alenia Space ha fabricado la plataforma del satélite bajo un contrato por importe de alrededor de 100 millones de dólares canadienses (alrededor de 65 millones de euros) y ha participado con MDA en el diseño del satélite. Thales Alenia Space proporciona la estructura y la parte de aviónica del satélite, el sistema de transmisión de datos entre el radar y tierra, así como los módulos transmisor-receptor, e importantes tecnologías de la antena activa. La plataforma RADARSAT2 se basa en los desarrollos realizados en la plataforma italiana PRIMA, financiados por ASI (Italian Space Agency; Agencia Espacial Italiana). PRIMA se ha utilizado ya con éxito en el sistema COSMO-SkyMed y en el programa de satélites GMES/Sentinel 1 de la ESA, que se encuentra en la actualidad en marcha. Thales Alenia Space ha contribuido también a la integración y a las pruebas del satélite en el David Florida Laboratory (Canadá) y a la campaña de lanzamiento en Baikonur. La compañía está también involucrada actualmente en la prueba de la funcionalidad operativa de la plataforma en órbita en el centro de control de St Hubert (Canadá). El éxito del programa confirma, una vez más, la viabilidad de la plataforma PRIMA, fabricada por Thales.
La compañía industrial Thales Alenia Space y la empresa rusa NPO-PM están a punto de finalizar un acuerdo de cooperación industrial para desarrollar conjuntamente una plataforma de alta potencia en el área de los satélites de telecomunicaciones. El acuerdo podría ser firmado a inicios del 2008 y su desarrollo comercial, de forma inmemdiata. La nueva plataforma, bautizada con el nombre de Expess-4000, transportará cargas útiles de gran potencia (superiores a 8 kW) y se adaptará a los saélites de telecomunicaciones lanzados en órbitas geostacionarias elípticas.
Thomas Wrede, responsable de los sistemas de recepción de SES Astra
SES Astra anunció recientemente haber alcanzado un acuerdo con los principales operadores Europeos de televisión y fabricantes del sector de la electrónica de consumo con el objetivo de promover la introducción de la TV3D, con la definición de las especificaciones técnicas mínimas para este tipo de transmisiones. Thomas Wrede, responsable de los sistemas de recepción de SES Astra, nos explica de que se trata.
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