Los 27 países miembros de la Unión Europea (UE) han alcanzado un acuerdo para financiar Galileo (sistema europeo de localización por satélite) con fondos comunitarios. Hasta ahora, el proyecto estaba en entredicho tras la retirada de él del consorcio privado responsable de llevarlo adelante -y del que formaban parte el operador satelital español Hispasat y la empresa pública gestionadora de los aeropuertos españoles, AENA-, debido a su negativa a asumir riesgos. Así, la mayor parte de los 2.400 millones de euros necesarios para pagar la construcción y lanzamiento de los 30 satélites de que constará el sistema se obtendrá de las ayudas agrícolas no utilizadas en 2007 (1.600 millones de euros), debido al alto nivel de los precios de los alimentos. El resto del dinero saldrá de los fondos destinados a la innovación. El acuerdo también cubre los 308,7 millones de euros necesarios para poner en marcha el Instituto Europeo de Tecnología, cuya puesta en marcha fue aprobada el viernes pasada por los ministros de Investigación de los 27. Gracias a este acuerdo Europa no dependerá, en el futuro, de los sistemas de radionavegación satelital (el ruso, americano o chino), sino que tendrá el suyo propio, lo que, por otro lado, también mejorará el nivel tecnológico de la industria del Viejo Continente. Bruselas ha calculado que el coste global de Galileo será de 3.400 millones de euros, a los que habrá que sumar los 2.000 millones que ya se han gastado.
La presidenta del Gobierno alemán, Angela Merkel, recientemente ha anunciado, en Berlín, que Alemania y Francia presentarán, en breve (posiblemente, antes del próximo día 30), una serie de propuestas concretas en relación a la financiación del futuro sistema europeo de navegación por satélite, denominado Galileo. "Acordamos no aplaza sistemáticamente el proyecto y vamos a ordenar a nuestros ministros de transportes que realicen propuestas concretas, cuando se celebre el próximo Consejo de Ministros de Transportes, previsto a mediados de diciembre", ha declarado recientemente Merkel, en una conferencia de prensa conjjunta con el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
La Unión Europea (UE) se ha comprometido a alcanzar, antes de fin de año, un compromiso para la financiación pública de la fabricación del sistema europeo de localización por satélite, llamado Galileo, cuyos pormenores siguen dividiendo a los 27 países miembros de la Unión. Los bloques formados, de una parte, por Francia y, de otro, por Alemania, no se entienden en lo que a dicha financiación se refiere. Como ya hemos venido publicando anteriormente en este portal, Francia quiere que la financiación del 2008 al 2013 pueda obtenerse para aplicarse en la gestación de los recursos financieros habitualmente destinados a la preservación y gestión de los recursos naturales y no utilizados en 2007-08. Sin embargo, Berlín se opone a dicha idea y prefiere una financiación por medio de contribuciones nacionales a la Agencia Espacial Europea (ESA, en inglés), lo que garantizaría un retorno financiero a las empresas alemanas ya que las compensaciones serían idénticas a la financiación invertida. La próxima reunión tendrá lugar el mes que viene, en la que podría desbloquearse esta situación. Y, como última alternativa, está la Cumbre Europea de los estados miembros, que tendrá lugar los días 13 y 14 de diciembre próximo.
La Comisión Europea (CE) ha confirmado que financiará los 2,4 billones de euros adicionales necesarios para el desarrollo del proyecto europeo de navegación por satélite, Galileo. Estos fondos no son utilizados por el organismo europeo. Como ya adelantamos recientemente en esta web, esta financiación se referirá al periodo 2008-2013 y podrá captarse de los fondos normalmente destinados a la preservación y gestión de los recursos naturales y no utilizados en 2007-2008.
La Unión Europea (UE) y Estados Unidos están a punto de concretar un acuerdo que les permitirá poner en común los recursos aportados por Galileo (sistema europeo de localización por satélite) y GPS (el sistema americano correspondiente). Dicho acuerdo de interoperabilidad -que significará que los usuarios de ambos lados del Atántico podrán usar uno u otro sistema indistintamente- no es en absoluto una sorpresa. Sólo es necesario poner en práctica un acuerdo precedente, sellado entre el secretario de Estado americano, Colin Powell, la vicepresidenta de la Comisión Europea, Loyola de Palacio, y el ministro irlandés de Asuntos Exteriores, Brian Cowen, que fue firmado el 26 de junio del 2004, en Irlanda (por aquel entonces, sede de la UE). Gracias a dicho acuerdo, las redes satelitales podrán operar en las mismas frecuencias, de esta forma eliminando cualquier riesgo de interferencia accidental. Los dos sistemas, con una constelación cada uno de 30 satélites, serán complementarios y, por lo tanto, permitirán una mayor precisión de posicionamiento en medio de los receptores compatibles, combinando los respectivos datos.
El 80 por ciento de los europeos apoya que la Unión Europea (UE) disponga de su propio sistema de localización por satélite y un 12 por ciento se opone a ello. Según una encuesta del Eurobarómetro, difundida ayer por la Comisión Europea (CE), sólo un 40 por ciento de los entrevistados conoce la existencia del proyecto Galileo para la localización y navegación europea por satélite. "Los europeos admiten que este proyecto podría tener un gran impacto en su vida, en el futuro, y esperan un mayor esfeurzo a nivel europeo para desarrollar esta tecnología. Por ello, continuaremos trabajando con los estados miembros y la industria para completar este importante proyecto europeo de innovación y obtener lo máximo de nuestras inversiones", ha señalado al respecto el vicepresidnte del Gobierno comunitario y responsable de Transportes, Jacques Barrot. Por otro lado, el Eurobarómetro indica que la mayoría de los europeos (el 68 por ciento) conocen en qué consiste la radionavegación por satélite, con un 20 por ciento de los encuestados que ya usa dicho sistema y otro 15 por ciento que tiene previsto hacerlo, en el futuro. En el caso de España, el porcentaje de usuarios se eleva al 21 por ciento, mientras que otro 15 por ciento de los encuestados prevé sumarse a él. En el caso de los españoles, el 84 por ciento está de acuerdo con el proyecto. Y el 63 por ciento considera que la UE debería aportar los fondos necesarios para completar Galileo lo antes posible y sólo el 23 por ciento se opone a incrementar las inversiones.
El operador satelital Inmarsat, socio del proyecto europeo de navegación por satélite Galileo, ha afirmado desear participar en la gestión de este sistema, a pesar de que esta misma gestión podría acabar en manos públicas. "Creemos en Galileo y pensamos que podemos desempeñar un papel en su desarollo", ha declarado recientemente, un portavoz del grupo. Por otro lado, la Comisión Europea (CE) indicó, la semana pasada, que daría prioridad a una financiación pública total para la construcción y lanzamiento de los treinta satélites que formarán parte de la flota del sistema.
La Comisión Europea (el Gobierno de la Unión Europea) ha dado prioridad a una financiación pública al cien por ciento para el desarrollo de los treinta satélites previstos del sistema europeo de localización por satélite, Galileo. El escenario dibujado por la Comisión -en el que el sector privado se encargará de la explotación de la flota satelital, una vez desplegada y no de la financiación parcial de la construcción y lanzamiento de los satélites- cambia radicalmente la crítica situación del proyecto. El Gobierno europeo no ha querido analizar la decisión tomada en 2005 por la Unión de seleccionar para Galileo a ocho fabricantes, inicialmente organizados en dos consorcios diferentes, para evitar crear conflicto entre los estados miembros, altamente preocupados de ver a sus empresas participando en este jugoso proyecto tecnológico, que dará trabajo y beneficios a un buen número de profesionales de diferentes países, entre ellos España.
La empresa industrial Thales Alenia Space ha anunciado que el primer mensaje de navegación del proyecto europeo de localización por satélite, Galileo, ha sido transmitido con gran éxito, desde el generador de señal de Galileo del satélite Giove-A (primero de su flota de satélites), desarrollado por Thales. Este segmento de misión, concebido y desarrollado en un tiempo récord de un año, es el resultado de una cooperación fructuosa entre la Agencia Espacial Europea (ESA, en inglés) y el consorcio industrial europeo European Satellite Navigation Industries (ESNIS), anteriormente denominado Galileo Industries. Iniciado en diciembre del 2005, el segmento de misión Giove permitei probar y validar las tecnologías clave del sistema Galileo, así como demostrar su funcionamiento operativo en toda su extensión. Actualmente, comprende una red mundial de trece estaciones colectivas equipadas de receptores Galileo, así como un centro de tratamiento situado en la sede de la ESA-ESTEC, en los Países Bajos, operado por ESNIS.
Los ministros de Transportes de los 27 países de la Unión Europea (UE) han fijado la fecha del 10 de mayo como ultimátum para los ocho industriales europeos que trabajan en el futuro sistema europeo de navegación por satélite, Galileo, para que éstos cumplan parte de los plazos previstos. Los industriales implicados en este proyecto deberán, hasta dicha fecha, presentar una estructura de modelo de negocio de explotación común, con un Director General al frente de él. En este contexto, los fabricantes europeos han firmado la constitución de la sociedad, después de veinte meses de conversariones. El caso es que el proyecto Galileo, en el que está implicado el operador español de satélites Hispasat, sigue en crisis. En septiembre próximo, los fabricantes implicados en el proyecto deberán firmar un acuerdo sobre los principales puntos en los que se basará el contrato concesionario final. Cuestiones financieras también penden de un hilo y Galileo no acaba de despegar. El sistema tan sólo tiene uno de sus satélites en órbita, el Giove-A, habiéndose retrasado el lanzamiento del Giove-B.
Sergio Tórtola, Director de Tecnología de la División de Infraestructuras Terrestres de Abertis Telecom
Sergio Tórtola, director de Tecnología Terrestre de Abertis Telecom, entra a saco en esta entrevista criticando el proyecto de distribución de señales de la TDT de Astra y habla de los planes del operador para cubrir todo el territorio nacional con las señales digitales terrestres.
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Cambios en las frecuencias de los satélites Astra 1E (23.5E), Atlantic Bird 3 (5W), Eurobird 9 (9E), Intelsat 3R (IS-3R) (43W), Sirius 4 (4.8E). Ver todos los detalles en la sección Actualidad de las frecuencias.