Tele Digital y Satélite Infos

Muchos Españoles empiezan a sentirse estafados por la TDT y sus continuos problemas

Publicada el Domingo 15 de Agosto 2010 00:00

Seccion : Tecnología, Satélite, TDT, España

"Entre los muchos y graves problemas que tiene parte de la zona costera de Cádiz (Caños de Meca, San Ambrosio, Zahara, El Palmar, La Muela, etcétera), este verano se ha añadido el de la Televisión Digital Terrestre. La señal no llega en condiciones y por tanto los canales de televisión no se ven bien. Hemos tenido que gastarnos el dinero en un sintonizador de TDT o en un aparato nuevo de televisión, hemos pagado la adaptación de las antenas en los edificios, y todo el dinero desembolsado ha sido para nada. Yo, en particular, me siento estafado." Esto es lo que escribió un ciudadano en el blog de opinión de El País respecto a la TDT y al hecho de que cuatro meses después del apagón, muchos hogares sigan con problemas. Una opinión que se va generalizando ya que todos podemos constatar que las quejas respecto a los problemas de la TDT se hacen cada vez más duras y más comunes. Esto a pesar de que las empresas responsables están intentando resolver esos problemas pero se topan con la complejidad del sistema sumada a las habituales dificultades de las instalaciones de televisión. Con el analógico, aúnque tuvieras poca señal, podías seguir viendo la televisión, mal, pero la veías. En cambio, con la TDT, si no tienes suficiente señal se congela la imagen o peor, no ves nada.... no hay medias medidas y eso contribuye a la percepción de que la TDT no funciona. Si no se ha solucionado hasta ahora la mayoría de los problemas, queda patente que puede haber un problema de fondo importante. La solución pasaría entonces por modificar drásticamente lo que se ha hecho hasta ahora y pensar en un nuevo plan de cobertura. También sería vital que cualquiera pudiera acceder a la TDT por satélite, de forma libre y económica, aún que esta esté también dando que hablar ultímamente ya que no se reciben aún los nuevos canales con esta modalidad. En cualquier caso, esperemos que pronto dejemos de oir hablar de los problemas de la TDT para centrarnos en cosas más interesantes como la implantación de la Alta Definición y de la 3D...




Comentarios


Nando, Domingo 15 de Agosto 2010 .
Le doy toda la razón.Han hecho una chapuza barata.

tolete, Domingo 15 de Agosto 2010 .
empiezan dice ja ja tienen toda la razon y luego algunos aqui dicen que no sabemos si no quejarnos es que hay que joderse

nor266, Domingo 15 de Agosto 2010 .
Queridos amigos como siempre en españa trabajar poco y ganar mucho y encima chapuceros. Un antenista por instalarme una parabolica 120 e. Cuanto en pesetas... 20.000 pesetas. Yo para ganar eso tengo que trabajar entre 2 y 3 dias mas o menos. En mi casa ya no entra mas un antenista lo siento. Lo mismo esta pasando con la tdt muchos aparatos para nada. Ahora mas euros para nuevos aparatos que solucionaran el problema...si un poco luego pasaran otros problemas. Por que no se dejaron las analogicas junto con la tdt...porque entonces no se venderian tv ni antenas ni receptores tdt. Amigos hemos caido en la trampa mas grande del mundo. Un saludo amigos.

Zaragoza Digital, Domingo 15 de Agosto 2010 .
No se si alguien se acordará de la plataforma Quiero TV que ya era TDT... fue un verdadero fracaso. Tiempo tuvieron en su día para estudiar con ese ejemplo y lo desaprovecharon. La excusa es liberar espacio radioeléctrico. já! y un cojón! cuando se libere el espacio analógico, el gobierno va a sacar buena tajada de las operadoras de telefonía que son los que van a utilizar ese espacio.

luis, Domingo 15 de Agosto 2010 .
Vueno amigos estafados zona sur de ANDALUCIA . Estamos asta los...... por la grandisima chapuza que el mismisimo ALBELTI TELECOM a echo. por ellos estamos pagando caro.¿Por que no quiere por satelite la señal para todos? para sacarnos unos euros por terrestre, luego lavara su imajen cuando abra para todos a traves de satelite. para que os deis cuenta no quiere emitir en jenerar por satelite ¿ y por ? aceros vosotros mismo la pregunta.la respuesta es sencilla. euros euros

sanchez, Domingo 15 de Agosto 2010 .
Basta ya,Tdt libre ya.

TV LIBRE, Domingo 15 de Agosto 2010 .
La gran mayoria de los ciudadanos queremos una tdt libre,gratuita y por satelite,accesible a todos los españoles.Otra cosa e lo que escribe el ciudadano en el blog de El Pais,no le puedo dar la razon en que sea una estafa,ya que la tdt es obligatoria en casi todo el mundo,hasta en Marruecos esta emitiendo,y dice que se ha gastado dinero en un sintonizador,pues yo en cinco,y para bien,que la anologica no tiene futuro,y ya era hora que España saliera del monopolio de cuatro canalillos analogicos.Por lo tanto,amigo,si tienes problemas de cobertura,priemero compra un buen sintonizador digital,un buen amplificador si vives en casa individual,con muchos decibelios,cableado nuevo,cambio de ubicacion de antena,y si asi todo no resulta,llamas a Abertis,se lo comunicas a quien sea competente,pero no podemos hablar de estafa.Ciero es que Abertis emite con poca señal,para instalar mas repetidores y asi seguir creciendo su negocio,pero el ministerio deberia velar por los intereses de los ciudadanos.

luis, Domingo 15 de Agosto 2010 .
Comparto vuestras opiniones,pues llevais algo de razon,pues gastos, antena televes 75 eu, amplificador 58 eu, mano de obra 115,por cierto 25 metros de cable 25 euritos,comclusion mala recepcion en el multiplex tve1. esto por mi parte pero el colmo es una zona llamada zona sur ,covertura 0,pues los videos comunitarios se ponen las botas. y llo digo ¿por que no por satelite?

azulado, Domingo 15 de Agosto 2010 .
nor 266 lo que tu ganas es limpio, un antenista es un autonomo que paga impuestos,irpf, autonomos,alquiler de local,compra de vehiculo etc,cuando hace vaciones no cobra etc,que facil es decir 120 o 150 euros cuanto gana,no todo es tan faci.

salcm, Domingo 15 de Agosto 2010 .
si abrieran por el satelite se acabaria el problema,pero tambien se le acabaria el negocio a albertis,menudo pais de sinverguenzas

Enzo, Domingo 15 de Agosto 2010 .
Estoy completamente de acuerdo con la opinión del ciudadano en el blog de opinión de El País y lo peor, es que no parece ser consciente del proceso que todavía esta por llegar, ¿o es que el Gobierno ha contado a la opinión pública, de forma clara, que el proceso iniciado con la aparación ahora de nuevos canales supone la adaptación de las instalaciones colectivas nuevamente amén de un nuevo sintonizador si quiere ver contenidos en HD? Creo que el proceso está mal planteado y con un alto coste para los cuidadanos y comunidades autónomas, las cuales soportan el malestar de los ciudadanos en lugar del Gobierno de España que es el verdaderamente responsable del paso a la TDT, que esconde a un gran beneficiario que en tiempos de crisis económica no para de incrementar sus beneficios.

sergio, Lunes 16 de Agosto 2010 .
parece que algunos señores se creen que los antenistas estan ricos con la tdt, y la tdt lo que nos esta creando son muchos problemas con tanto tocar los repetidores joder...........

cristiana, Lunes 16 de Agosto 2010 .
la solucion a todo esta tdt sat libre, que ladrones los señores de abertis

cristiana, Lunes 16 de Agosto 2010 .
la solucion a todo esta tdt sat libre, que ladrones los señores de abertis

enfadao, Lunes 16 de Agosto 2010 .
totalmente de acuerdo, estoy cerca de Toledo y la TDT, igual con problemas, solo se ve en condiciones la cadena autonomica. de resto con que haga viento fuerte ó llueva no se ve na. esto ha sido una chapuza total.

divad, Lunes 16 de Agosto 2010 .
luis!!! mírate mejor esos precios que te han timado. me dan ganas de ir a montártelo.

Nando, Lunes 16 de Agosto 2010 .
Por si alguno lo quier el numero de Abertis es el 902505022,o el 935678916.

luis, Lunes 16 de Agosto 2010 .
azulado, no es que llo alla echo esa instalacion es que me la a echo ami!!!!!! un antenista, saveis que estan aprovechando al maximo,!!!




luis, Lunes 16 de Agosto 2010 .
divad. soy pobre onrrado y aveces algo torpe,la verdad es vastante caro pero si no lo ago no veo la tdt, ...azulado... comprendo muchisimo el tema del autonomo y se la cantidad de gastos que le suponen a ellos. ¿y llo me pregunto quien tiene la culpa de esto?. si saveis que ace tiempo emitieron por satelite y me prepare para verlo, y cerraron el candao, para mi que los ciudadanos españoles esigimos que den via libre para nuestro satelite,pues evitarian muchos problemas,

jaimitopeluda, Lunes 16 de Agosto 2010 .
El problema principal de la tdt, es solo en España,¿ Por que? Estoy completamente seguro que el señor o señores pertenecientes a Industria que diseñaron donde estarian situadas las frecuencias de los canales de la nueva señal (la tdt), no habia visto nunca un medidor de campo o una tv.
El principal y unico problema ha sido asignar las señales a lo ultimo de la banda, haciendo que la recepcion de tal señal, sea mas que dificil, horrible, imposible...
Inclusive, exigiendo por decreto que sea la misma señal en todos los repetidores lo unico que ha creado es interferencias...
En cualquier otro pais de la Union, dejaron el mejor canal para su emision, (por algun motivo usan esas bandas para la HD en España).
La idea era sencilla, compras una TV nueva o un tdt para adaptar una vieja, conectan y sin sa la bin pata de cabra....
señal ahi...
Pero falla la asignacion de las frecuencias. Comparto con mi compañero que el gobierno podia haber dejado un mercado libre para hispasat y astra con la tdt y una tarjeta de codificacion.
El problema es que para conseguir una instalacion de tdt satelital, haces el mismo esfuerzo que para parir un hijo...

lamanonegra, Lunes 16 de Agosto 2010 .
Mira TVLIBRE, es una estafa con todas las letras, la TDT la pagamos todos pero no la vemos todos, si no hubiera unos pocos de sinvergüezas a los que ABERTIS les está forrando las carteras con nuestro dinero, esto no estaría pasando. TDT satelital libre ¡YA!, como en el resto de Europa.

TV LIBRE, Martes 17 de Agosto 2010 .
La unica solucion a la tdt es el satelite accesible a todos los españoles,pero Abertis tiene cogido al gobierno por los eggs,por lo que asi tienen asegurado su gran negocio.Otra de las soluciones como habeis dicho,es bajar los canales a frecuencias baja,que la banda del 60 al 69 no sirve para emitir,pues pierde un monton de señal,y eso a industria no se le mete en la cabeza.A Enzo,le recuerdo que la tdt es de acceso obligatorio en casi todo el mundo y lo de un receptor con hd o de abono,no es obligatorio pues solo emite un canal en HD TVE y si quieres abonarte a canales de pago es otra historia que en todo caso son receptores mucho mas caros.

J_J, Martes 17 de Agosto 2010 .
A saber que les dieron y le están dando Abertis al gobierno para permitirles que sigan con el monopolio cuando están viendo que en Europa la TDT vía satélite es libre. Clara así como no van a tener beneficios si es que nos están robando con el consentimiento y chanchullos de este gobierno.
T D T VIA SATELITE, LIBRE YAAAAAAA.
T D T VIA SATELITE, LIBRE YAAAAAAA.
T D T VIA SATELITE, LIBRE YAAAAAAA.

queeeee, Martes 17 de Agosto 2010 .
arty: esto digo yo

sanchez, Jueves 19 de Agosto 2010 .
Vendan nuestros productos.Hasen una Tdt libre para España y de pago para Europa,como los demas.Viva España!

paco, Viernes 20 de Agosto 2010 .
Que mal informados estais... Claro que se puede ver gratis y por satelite, apuntas a hispasat y compras un deco dvb-s para tdt hay unos cuantas marcas y modelos por internet y se acabó el problema de la cobertura, pues no habre montado yo...

J-J, Sábado 21 de Agosto 2010 .
PACO: yo no estoy muy enterado si hay o no decos dvb-s libres
a la venta pero te agradeseria que nos informases con más detalles. GRACIAS

jose luiz, Miércoles 25 de Agosto 2010 .
una mierda la tdt siempre estaremos cada vez mas godidos por ser complices de toda la mierda de la enplantacion de tdt asta que llegue la alta difinicion por satelite.

joselolo20042, Viernes 27 de Agosto 2010 .
Estube leyendo algunos de los comentarios,y la unica Conclusion que saco,es que la mejor Solucion es VIA SATELITE, como en Europa, yo tengo un Buen equipo de Satelite con el cual veo un Buen Monton de Satelites, y lo comprobe´ .Por lo tanto Reclamar que la TDT sea Puesta Por Satelite, cuantos mas seamos mejor. Un Saludo a todos.

sanchez, Viernes 27 de Agosto 2010 .
Tienes razon joselolo.Lo mejor seria la TDT via satelite, como en Europa.Pero no lo hacen.Somos un país tercermundista,que camina para la ruina con la crisis.

unomas, Domingo 29 de Agosto 2010 .
nor266, Pa ganar 120€ 3 dias? Pues hubieses estudiado, a lo mejor cobrarias mas, o sinó aprende a montarlas tu mismo, la cosa es echar por esa boquita tonterias, sabes que gana un politico? Cuidao no les votes!! Un informatico? No arregles tu pc la Gasolina? No eches a tu coche, en fin no vivas y eso que te ahorras.

rey_xeneise, Lunes 30 de Agosto 2010 .
Gente yo soy de argentina, perdon si me meto, aca hace unos pocos meses que se empezo a implantar la tdt, con la norma isdb-tb, que ya tiene soporte para mpeg-4 y transmicion a telefonos celulares gratuita.

A mi me parece que el problema viene tambien por las frecuencias que usan para transmitir. Por ejemplo, estuve leyendo que hay transmiciones de canales en los canales 60-69 de uhf. Esas son frecuencias muy altas, y la propagacion de la señal es mucho menor que a frecuencias mas bajas, ademas de la atenuacion mayor que sufre la señal cuando viaja por el coaxil. Tendrian que haber usado los canales de uhf mas bajos, como el 22. Aca por ahora se estan usando los canales bajos.

amateurperfeccionista, Lunes 30 de Agosto 2010 .
Ya ves, pero aquí hay mucha gente que prefiere hacer el chorra con nuestros impuestos, realmente no parece que los que están haciéndolo sepan mucho o están cogidos por los ........ porque la ley les obliga a seguir emitiendo en esos canales que cuando antes casi no se han usado sería porque ya sabían que son problemáticos. Hay antenas buenas y el cable si no es muy malo y las conexiones son curiosas no va tan mal, lo malo es usar esas frecuencias para canales muy lejanos. Con el repetidor relativamente cerca si van bien.

rey_xeneise, Martes 31 de Agosto 2010 .
Claro, por eso digo, quiza no es que la norma sea mala, pero la verdad que usar esos canales tan altos es una reverenda estupidez....

Mira, tambien puede depender de si la zona es montañosa, las señales en uhf tienen dificultades para atravesar obstaculos, asi que eso puede influir, no conzco la geografia de alla.

Mira, te comento que por aca la cosa es un poco diferente, practicamente nadie conoce el tema de la tdt, aca el 60 % de la gente tiene cable, que es una porqueria monopolica que te cobra lo que se le canta.
Dentro de todo es una zona llana, aca el transmisor que es el unico que esta funcionando mas o menos definitivo hasta ahora transmite con 5 Kw de potencia, en la frecuencia 527 Mhz y la señal llega mas o menos a 40 km de distancia, en algunas zonas llega hasta 50 - 60 Km.

EL problema principal que hay aca es que esto practicamente no tiene publicidad, ni siquiera los partidos del mundial de basket y de hockey que se transmitieron en hd tuvieron publicidad, es una locura

sanchez, Martes 31 de Agosto 2010 .
Por eso la sólucion seria la Tdt sat libre,como Francia,Itália o Alemania.Es incluso más barato.

rey_xeneise, Martes 31 de Agosto 2010 .
Y, me parece que para una zona montañosa seria lo mas correcto. Aca en argentina la mayor parte es llanura

sanchez, Jueves 9 de Septiembre 2010 .
Gracias Albertis es por vosotros que estais dividindo a España.Perderemos Cataluña e otras más regiones de España.

liberto, Domingo 12 de Septiembre 2010 .
albertis lo unico k kiere es dinero ,los espectadores les dan igual.paiiiiis decia el otro

sanchez, Lunes 13 de Septiembre 2010 .
Si verdad y despuois se quedaran sin nada. Abertis a la ruina yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.Harty de tios ladrones.

PatriConde, Martes 14 de Septiembre 2010 .
arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty:

PatriConde, Martes 14 de Septiembre 2010 .
arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty: arty:


Comentar esta noticia

Pseudónimo Email (para mostrar tu imagen Gravatar)
Comentario
:) :( :D :'( :| :* :p :x :@ :clap: :chuckle: :drunk: :swear: :inlove: 8| :party: :bow: :handshake: :flex: :cool: :bad:
Escribe el texto de la imagen para saber que eres humano.


Tele Digital
Alta Definicion
TDT
Anuario 2008/2009
Secciones
3D
Adultos
Alta Definición
Cable
Canales
Deporte
Equipos de recepción
Espacio
España
Hogar Digital
Interactividad
Internet por satélite
IPTV
Mercado
Plataformas
Productos Profesionales
Satélite
TDT
Tecnología
TV móvil
Unboxing
Archivos
enero 2012
Buscar
3 preguntas a...
Thomas Wrede, responsable de los sistemas de recepción de SES Astra Thomas Wrede, responsable de los sistemas de recepción de SES Astra
SES Astra anunció recientemente haber alcanzado un acuerdo con los principales operadores Europeos de televisión y fabricantes del sector de la electrónica de consumo con el objetivo de promover la introducción de la TV3D, con la definición de las especificaciones técnicas mínimas para este tipo de transmisiones. Thomas Wrede, responsable de los sistemas de recepción de SES Astra, nos explica de que se trata.
Para leer la entrevista, clique aquí.
Noticias del dia
La CNC multa a Abertis con casi 14 millones de euros por abuso de posición de dominio en la TDT 1
El estreno de Alcatraz fue el mejor debut de una serie estadounidense en España esta temporada 0
Zeltmann distribuye en España la marca alemana de soportes de pared myWall 0
Si tienes problemas con los vecinos por culpa de tu antena parabólica: instala una Satchair 5
Los Juegos Olímpicos de 2012, también en Ultra HD y 3D 0
Por primera vez en la historia, ya son más los hogares alemanes que ven la televisión por satélite que por cable 0
Noticias mas comentadas
Un canal de Viacom ocupará la frecuencia de La 10 38
La TDT por satélite portuguesa por 40 euros 12
Discovery Max sigue cosechando buenos resultados de audiencia 11
LaSexta pierde los derechos de la Formula 1 para esta temporada 10
Discovery Max empieza a emitir esta tarde 9
Nueva fase del apagón analógico en Portugal afectará hoy a 2 millones de personas 7
Antena 3 ha lanzado su aplicación para Windows Phone 7.5 y los nuevos Nokia Lumia 6
Si tienes problemas con los vecinos por culpa de tu antena parabólica: instala una Satchair 5
El paquete francés de la TDT por Satélite TNTSAT ya tenía 3,3 millones de receptores en funcionamiento a finales del 2011 5
Teledeporte y TVE HD retransmitirán los partidos de la selección en el Campeonato de Europa de Balonmano 5
Actualidad de las frecuencias
Cambios en las frecuencias del satélite Intelsat 11 (43W). Ver todos los detalles en la sección Actualidad de las frecuencias.