Elegir un receptor: Cuestión de marca
Con los actuales y rápidos avances de la tecnología, los receptores actuales se parecen mucho entre sí.
Todos ellos integran uno o varios euroconectores; en muchos casos, también el puerto RS 232 para actualizar su software a través de Internet.
Todos también disponen de gráficos en pantalla (OSD) en varios idiomas. El modulador también es un elemento que muchos modelos suelen incorporar, así como el control para conmutación DiSEqC en sus diferentes versiones. Asimismo, todos ellos permiten el almacenamiento de cientos e incluso, miles de canales, en especial, los que sirven para ver la TV por satélite. Y también todos funcionan cada vez más rápidamente.
En cuanto a sus mandos a distancia, suelen ser ergonómicos y de fácil manejo, así como los menús, cada vez más sencillos. De este modo, la localización de las diferentes frecuencias y el cambio de canales se efectúa de manera inmediata, algo de agradecer ante el progresivo crecimiento del número de frecuencias en todas las posiciones orbitales.
Y estas dos últimas características son las que más nos interesan como usuarios finales y las que los diferencian entre sí porque, en lo que a calidad de imagen y sonido se refiere, todas las marcas ofrecen prestaciones más que notables. Y es que hay modelos que realmente se llevan la palma en rapidez de localización de canales.
Otro aspecto importante que debemos tener en cuenta es que un receptor ha de ser capaz de abarcar todo el rango de frecuencias para que no perdamos ninguna de ningún satélite. Si el diámetro de la antena es justo y la LNB estándar (0,6 ó 0,5 dB), pueden existir transpondedores de difícil captación por parte de ciertos receptores. Aquí, tenemos que asegurarnos de que el modelo en cuestión tenga la potencia suficiente antes de decidirnos por él porque luego, pueden venir los problemas.
La tendencia actual, con la llegada de la TDT, es que las marcas se lancen a la comercialización de modelos “combo” (para el satélite y la TDT).
De momento, tenemos muy pocos ejemplos en el mercado pero se espera que, este año, aparezcan otros nuevos. No debemos tener reparos a la hora de comprar uno de estos receptores porque su configuración interna es tan buena o más si cabe que la de los modelos independientes (para el satélite o la TDT, una u otra recepción de forma excluyente).
¿Y qué pasa con el disco duro? Sencillamente, que no acaba de cuajar porque almacena pocas horas de grabación y resulta, de momento, demasiado costoso para todos los bolsillos.
Lo que más se lleva ahora es un receptor para canales libres de alta tecnología y bajo precio. Y es que las cosas han avanzado mucho en pocos años como para que aún tengamos dudas sobre qué modelo elegir: es sólo cuestión de marcas.
Iñaki Ferreras
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