De cipreses sombríos
No siempre los fracasos de las empresas se producen por la dinámica y la fuerte competencia del mercado.
En algunas ocasiones, los desfalcos y pillajes de sus socios tienen mucho que ver en ello para perjuicio de empleados y clientes. Los canales temáticos, después de haber pasado por la difícil criba de la “fusión” de las plataformas satelitales, también se pueden ver tocados.
La productora catalana Media Park sigue arrastrando problemas.
Ahora, nos llega de los medios la noticia relativa a que la fiscalía Anticorrupción está investigando la desaparición de los 6,5 millones de euros de la caja de la empresa, que hace tiempo, estuvo a punto de quebrar.
Entre los posibles acusados figuran miembros del partido CiU, de TV3, la televisión pública catalana, del anterior Gobierno autonómico catalán y de la Administración de Telefónica, su anterior propietaria, con su ex-presidente, Juan Villalonga, uno de sus precursores. Políticos y altos ejecutivos como posibles implicados.
¿Les suena?
El fiscal ha solicitado la colaboración de la Agencia Tributaria para investigar las cuentas de todos los involucrados en el asunto. El caso fue abierto a raíz de la denuncia del accionista minoritario de la división Media Park SMI Media Investment, que denunció la desaparición de este dinero, atribuida a facturas contra Telefónica. La empresa no ha pagado dichas facturas aunque la productora sí está solicitando el reintegro del IVA correspondiente. Las denuncias de SMI Media también han salpicado al hijo de Jordi Pujol (ex-presidente de la Generalitat), Josep Pujol, quien podría haber recibido facturas emitidas por la empresa.
Actualmente, Media Park está mayoritariamente participada por el cableoperador Ono, que ha tomado sus riendas para distribuir sus contenidos por el cable. El primer problema se produjo tras la entrada de Telefónica en el accionariado de la productora…
En junio del 2000, los medios publicaron que Juan Villalonga compró un 25 por ciento de ella por cuatro veces más de su valor real. En concreto, Villalonga desembolsó 8.000 millones de pesetas más a cambio del apoyo de los miembros catalanes del Consejo de Administración de Telefónica.
A vueltas con Villalonga.
La sombra del ciprés es alargada…pero en este caso, parece que el ciprés no ha creído en Dios, sino más bien en el dinero…de otros.
Iñaki Ferreras
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