Un año de TDT en España
Pués sí, llevamos ya un año exacto desde el apagón analógico que cerró el proceso de transición hacia la televisión digital en nuestro país. El pasado 3 de abril 2010 se apagrón definitivsmente las señales analógicas y España entró en la era digital, culminando así 50 años de historia televisiva. En su conjunto, el balance de la TDT es bastante bueno. Lo más importante, conseguimos que la transición deje atrás solamente a una proporción muy pequeña de hogares, en lo que hoy en día siguen trabajando los gobiernos locales para darle solución. La nueva tecnología también permitió la llegada de muchos nuevos canales y una ampliación importante de la oferta disponible para los ciudadanos. También tenemos hoy acceso, vía terrestre, a programas de TDT de pago y en Alta Definición… Pero, como bien sabemos, todo no es positivo. Estas mismas ventajas traeron consigo muchos problemas y quebraderos de cabeza. La red, por muy amplia que sea en estos momentos, pide aún muchas infrastructuras suplementarias para que todos y cada uno de los Españoles puedámos disfrutar de la televisión en nuestros hogares sin tener que gastarnos una fortuna en equipos para acceder, vía satélite, a un servicio gratís para los que tienen cobertura. Recordemos que aquí la TDT por satélite nos es de “libre acceso” y sobretodo, muy cara (en torno a los 300 euros) cuando en los páises vecinos cualquiera puede adquirir un descodificador cuando quiera, por unos 100 euros. Resultado, en España se baraja la cifra de 35.000 isntalaciones en cuanto en Francia, por ejemplo, ya estamos hablando de más de 3 millones de equipos vendidos. La proliferación de canales hay creado una cierta sensación de anarquía en el panorama audiovisual y, sobretodo, un empobrecimiento notable de los contenidos. Hemos vuelto a ver teletiendas, tarot, anuncios y una multitud de cosas que creíamos ya del pasado. Además, muchos operadores hacen nuevos canales con contenidos “de segunda mano”, que ya se han emitido en su canal principal y sirven para varias redifusiones en los demás. En los que respeta a las nuevas tecnologías, la TDT de pago está camino de convertirse en fracaso. No hay consenso entre los operadores para el uso de una tarjeta común (algo inicialmente previsto por ley) y los precios, a menudo elevados, hacen que los tres canales diposnibles no alcancen la audiencia que esperaban. De la Alta Definición, casí mejor no hablamos… ¿O sí? Para desgracia del sector y de los telespectadores, el único canal que emite a nível nacional en Alta Definición de verdad es TVE HD, pero digo “para desgracia” porque este sigue en periodo de pruebas y aún no llega a todo el territorio. Y en un sector en crisis como el nuestro, no hubiera hábido mejor motor económico que poder enseñar a todos lo que es la Alta Definición auténtica y motivar así a la compra de receptores TDT HD. Menos mal que también hay iniciativas regionales que apostan por esta tecnología y han echo el esfuerzo de producir y transmitir en HD “verdadera”. Los demás canales que pretenen emitir en HD, a menudo no lo hacen del todo, y si bien es verdad que sus emisiones tienen una definición superior a la estándar, no llegan al Full HD. Además muchos se contentan de producciones SD convertidas a HD. Resultado: unas emisiones de pesíma calidad que la gente asimila, equivocadamente, a HD y que no convencen para nada a los telespectadores. Y a la transición le queda aún un trozo de camino por recorrer, pero es el más facíl de todos y se hará en las mejores condiciones posibles. Hasta el 2015 estaremos absorbiendo el “dividiendo digital” y habrá que llevar a cabo varias resintonizaciones de nuestros receptores, pero como decíamos, será lo más facíl… En mi opinión, sigue siendo un balance positivo a pesar de estos últimos puntos. Lo que sí habrá que hacer es, de ahora en adelante, cuidar mucho más a nuestros contenidos y las tecnologías con las que los emitimos para garantir así un acceso al 100% de la población y su plena satisfacción.
José Da Cunha
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